Retos para la plenitud. Quinto reto. Belleza
En demasiadas ocasiones, nuestro localizador vital está puesto en posición "descubre lo que no funciona". Tendemos a ser muy buenos detectando las cosas que no son como deberían y mucho peores percibiendo todo aquello que es justo como debería ser o que supera por completo cuanto podríamos razonablemente esperar.
Tengo un amigo que es especialmente desalentador y desmoralizante en este aspecto, ya que es incapaz de percibir la belleza. Cualquier intento por hacérsela notar es rechazado de plano. Te vas a un pueblo precioso: ¿no es maravilloso? No, él conoce uno más bonito así que éste no merece atención. Esta novela fantástica... No, él pilló un gazapo en una página. Este día tan maravilloso, No, hace demasiado calor, o frío, o hace demasiado que no llueve, o tendría que hacer más o menos aire. Este parque que han hecho... No, debería haber sido de esta y aquella otra manera. No hay en el mundo nada que le satisfaga, no está dispuesto, o capacitado, para detectar la belleza y celebrarla.
Y sin embargo, aprender a prestar atención a la belleza del mundo, poner foco en ella, puede mejorar nuestros días de una manera espectacular, porque la belleza está ahí, esperando que la percibamos.
Si al levantarte cada mañana enciendes el "localizador de belleza" en tu
cabeza, descubrirás que tus días ganan mucho.
Este mes, ese será el reto. Encender el localizador de belleza cada mañana poniendo en juego todos los sentidos. Belleza visual y sonora, pero también táctil,
gustativa, olfativa, cenestésica -salta, baila, da volatines...- y la belleza percibida por el
intelecto: un poema, un libro, un juego lógico o matemático...
Presta también
atención a todos los sentimientos de bienestar que genere en ti este foco en la
belleza. Elige un rato del día en el que puedas disponer de un tiempo para
sentarte y escribe cada día tu lista de favoritos. También sería bueno que dejes constancia de la belleza visual en una foto: 30 días, 30 momentos.
Y por supuesto, puedes crear un tablón en Pinterest para dejar constancia de la Belleza del mundo.
Al
acabar el mes posiblemente descubras que tu humor y tu salud han mejorado.
Coge entonces tu relación de favoritos y piensa cómo puedes proporcionarte más belleza en esa dirección; si por ejemplo elegiste la música de Bach, podrías buscar más
belleza en la música del barroco, o descubrir alguna música desconocida; si disfrutaste de la belleza de un jardín,
proponerte descubrir los jardines de la zona en la que vives...
A partir de
ahí, estaría bien que todos los días te regalases al menos cinco momentos de
belleza programando cinco paradas en la agenda para buscar la belleza que está ahí, esperando que la descubras.
Si buscas
belleza, verás belleza. Si buscas fealdad, verás fealdad. Aprende a elegir lo
que te conviene porque será eso lo que tengas en tu vida.
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